(poema)
Amanece a la adulación de tu mirada
y arto sé que no es tu voz, si no tus ojos,
los que de luna en luna me hablan.
Y así no más, en el devenir de nuestro espacio
enhebras con tu cuerpo el telar de mi deseo,
y vas vadeando mis sentidos
asfixiando el devenir de nuestros besos.
(variacion)
Habría de decir tu nombre como lo dicen los pájaros, entre vuelo y vuelo, entre llanto y llanto, y en lo nocturno de nosotros, habría de volar a otros puertos, emigrar junto a tus alas, navegar junto a tu pecho…
miércoles, 26 de mayo de 2010
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